La caída del consumo de quesos tradicionales y el récord de importaciones dificultan el futuro de una parte de la industria quesera española
- La Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL) alerta del creciente desequilibrio entre el consumo de ciertos tipos de quesos y la caída en la producción nacional de leche de oveja y cabra.
- Los quesos tradicionales españoles elaborados con leche de oveja y cabra pierden presencia en los hogares frente a otras variedades que, en muchos casos, proceden de otros países de la UE.
- En 2025, España importó una cifra récord de 435.000 toneladas de queso, mientras que la producción de leche de oveja y cabra acumula descensos del 3% y del 5%, respectivamente, durante los últimos doce meses.
Madrid, 14 de julio de 2026. — La Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL), en su nueva edición del Barómetro del sector lácteo, pone de manifiesto la tendencia preocupante para el futuro de una parte de las queserías españolas que transforman leche de oveja y de cabra. Según los datos, los consumidores de nuestro país compran cada vez menos queso de pasta prensada de oveja y cabra (queso tradicional español) debido a múltiples razones: cambios en los hábitos de consumo, menor renta disponible, precio superior a los quesos elaborados con leche de vaca, etc.
Aunque el mercado del queso en España se encuentra en pleno crecimiento, el comportamiento de las diferentes categorías es muy desigual. Por ejemplo, las ventas totales de queso en los establecimientos de la distribución organizada se situaron en 463.000 toneladas durante los últimos doce meses, es decir, un 3,6% más que el mismo periodo del año anterior según datos facilitados por Circana. Sin embargo, las ventas de quesos puros de oveja y de cabra no evolucionan a ese ritmo, lo que refleja que el consumo se está desplazando, progresivamente, hacia quesos que no siempre están vinculados con nuestra gastronomía y que, en muchos casos, son importados.
Prueba de ello es que en 2025 España registró un nuevo récord de importaciones de queso con un volumen total de 435.000 toneladas, es decir, un 6,4% más que el año anterior y hasta tres veces más de lo exportado (132.000 toneladas). En conjunto, las importaciones españolas de productos lácteos superaron por primera vez en 2025 el millón de toneladas (concretamente 1.044.000) frente a las 904.000 registradas en 2024. Este salto cualitativo de las importaciones se explica, principalmente, por los quesos provenientes de países como Alemania, Países Bajos o Francia.
La evolución del consumo y de las importaciones tiene consecuencias directas sobre la cadena láctea. Por tanto, si los quesos elaborados con leche española de oveja y cabra pierden presencia en los lineales y en las cestas de la compra, disminuye también la demanda de una materia prima, cuya producción afronta problemas muy complejos, como el relativo al relevo generacional. Los datos del Barómetro muestran que la producción de leche de oveja y de cabra acumulan, durante los últimos 12 meses, descensos del 3% y del 5% respectivamente. España llegó a producir 512.000 T. de leche de oveja y 470.000 T. de leche de cabra en 2021. Sin embargo, el año pasado apenas se alcanzaron las 475.000 T. de leche de oveja y las 400.000 T. de leche de cabra. Estas caídas se producen sobre una base cada vez más estrecha en la que el número de ganaderos y ganaderas se reduce progresivamente.
Además, otro factor que es muy relevante para la industria quesera nacional y que afecta de forma directa a su competitividad es el acceso a la materia prima en unas condiciones similares a las de sus competidores europeos. En este sentido, la reciente irrupción de Países Bajos como uno de los principales productores de leche de cabra de la UE ha alterado los equilibrios del mercado, con una materia prima cuyo precio suele ser, de media, un 30% inferior al de la leche de cabra producida en España, lo cual pone bajo mucha presión, tanto al sector productor, como a la industria quesera.
Para Luis Calabozo, director general de FeNIL, “Los españoles no estamos dejando de consumir queso, sino que estamos cambiando el tipo de queso que incorporamos a la cesta de la compra. El problema aparece cuando el crecimiento del mercado es absorbido, principalmente, por productos importados, mientras los quesos tradicionales de oveja y cabra pierden posiciones. Esta situación amenaza la viabilidad de muchas pequeñas y medianas empresas queseras españolas, por lo que instamos a los consumidores a que opten por quesos elaborados en nuestro país buscando en las etiquetas el origen España en la lista de ingredientes”.
FeNIL considera necesario reforzar la competitividad de toda la cadena y reclama, además, la colaboración de las administraciones, la distribución y el conjunto del sector para impulsar la promoción de los quesos tradicionales españoles para poner en valor su calidad, diversidad y contribución a la economía de las zonas rurales del país.
14.07.2026-JULIO-2026-BAROMETRO-DEL-SECTOR-LACTEO.pdf (1 descarga)