La leche y los productos lácteos se revalorizan en EE.UU.

La leche y los productos lácteos se revalorizan en EE.UU.

 

  • Erin Coffield, del Consejo Nacional de Productos Lácteos de Estados Unidos, destaca la “flexibilidad de los lácteos”, capaces de responder a las necesidades de cada persona

 

Estados Unidos ha visto descender el consumo de leche y productos lácteos en los últimos años; sin embargo, los hábitos de los consumidores estadounidenses están cambiando, revirtiendo la tendencia y revalorizando de nuevo estos productos en la dieta diaria.

Como explicó Erin Coffield, responsable de Comunicación Estratégica e Integración sobre salud y bienestar del Consejo Nacional de Productos Lácteos de Estados Unidos, en el 59º Día Internacional Lácteo organizado por FeNIL, existen tres puntos que han marcado la situación del consumo:  el conocimiento, “todo el mundo es experto y comparte su experiencia en redes sociales, lo que muchas veces acaba marcando la agenda”; “la proliferación de nuevas opciones en el sector de las bebidas”; y los ritmos y hábitos de vida, “la gente trabaja 24 horas al día durante siete días a la semana, lo que ha provocado que no se relaje, que no se coma en casa con la familia alrededor de una mesa, sino en el tren o en frente de los dispositivos móviles” .

Así, los consumidores buscan productos que aporten “equilibrio” y “sencillez”, cada vez más concienciados sobre su calidad, seguridad y procedencia. Las demandas ya no solo tienen en cuenta las calidades del producto sino también su impacto en la salud global, su capacidad preventiva de enfermedades y su sostenibilidad. La leche responde a esos requerimientos, según Coffield, que destacó la “flexibilidad” de los productos lácteos, capaces de responder a las necesidades concretas de cada persona.

Estados Unidos es uno de los países con mayor tradición en el sector de la leche y los productos lácteos. Cuenta con el Consejo Nacional de Productos Lácteos, nacido hace más de un siglo, con la misión de “dar vida a la visión compartida de la comunidad láctea de un mundo sano, feliz y sostenible, con la ciencia como fundamento”, explicó Erin Coffield.