El papel clave del sector lácteo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Desarrollo Sostenible

El papel clave del sector lácteo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

 

  • El sector lácteo desempeña un papel clave, con sus aportes nutricionales y económicos, trabajando continuamente en una producción más sostenible
  • Los ODS de las Naciones Unidas buscan: terminar con la pobreza, mejorar la vida de todos y garantizar el planeta para las generaciones futuras. Se mueven en las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental

 

El sector lácteo español trabaja de manera continua para mejorar -además de su rendimiento económico- su sostenibilidad, a largo plazo. La clave de estos esfuerzos reside en el compromiso de la industria con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en los que interpreta un papel clave gracias a sus aportes nutricionales y económicos a la sociedad.

¿Qué son los ODS?

Los ODS forman parte de una agenda ambiciosa y universal, que pretende ofrecer al mundo una senda sostenible y firme, para terminar con la pobreza, mejorar la vida de todos los pueblos y garantizar el planeta para las generaciones futuras. Se basan en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, completan lo que éstos no alcanzaron y se mueven en las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.

La industria en cada uno de los objetivos 

  1. Fin de la pobreza. El sector es una pieza clave para acabar con la pobreza en todas sus formas, especialmente en las comunidades rurales. Unos 24.000 ganaderos españoles se dedican a la producción de leche y más de 1.500 centros recogen y transforman leche. Esto significa que se trata de una industria que representa un gran mercado de empleo y que simboliza el sustento de una gran parte de la población.
  2. Hambre cero. Los productos lácteos son esenciales para acabar con el hambre, alcanzar la seguridad alimentaria y mejorar el valor nutricional de los alimentos de una manera sostenible, al poseer entre el 9% y el 16% de las recomendaciones nutricionales diarias y constituirse como una fuente esencial de proteína (entre un 13% y un 27%) y de calcio (entre 36% y 67%).
  3. Salud y bienestar. Contienen una amplia gama de micronutrientes esenciales, que son importantes en todas las dietas, sobre todo en niños, mujeres embarazadas y ancianos. Además, con el fin de garantizar un producto seguro y saludable, el bienestar de los animales es uno de los objetivos fundamentales de nuestra industria.
  4. Educación de calidad. En el marco del Programa Escolar de Consumo de Leche y Productos Lácteos se favorece el rendimiento de los estudiantes y la calidad de la educación en nuestro país.
  5. Agua limpia y saneamiento. Los fabricantes de productos lácteos trabajan en reducir el consumo de agua dulce y en aplicar medidas de reutilización, sin comprometer la calidad higiénica y seguridad de los productos.
  6. Energía asequible y no contaminante. La producción de productos lácteos proporciona una alternativa a las energías renovables, como en el reciclaje de los purines.
  7. Trabajo decente y crecimiento económico. El sector favorece el crecimiento económico del país, dada la gran cantidad de empleos que genera (unos 60.000 directos).
  8. Igualdad de género y reducción de desigualdades. El compromiso de la industria con la igualdad de género a lo largo de toda la cadena -elaboración, transformación y comercialización- es incuestionable.
  9. Ciudades y comunidades sostenibles. En un constante crecimiento de la ciudades y despoblación de las zonas rurales, el sector contribuye al mantenimiento de zonas rurales seguras, resilientes y sostenibles.
  10. Producción y consumo responsable. Teniendo en cuenta la elevada concentración de nutrientes, los productos lácteos son asequibles y tienen un impacto ambiental relativamente bajo.
  11. Acción por el clima. La industria contribuye significativamente en cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ello, se trabaja para reducir el impacto medioambiental, mediante modificaciones en las dietas, mejorando la gestión de los purines y reduciendo el número de animales por granja, debido a un aumento de rendimiento por vaca.
  12. Vida en los ecosistemas terrestres. La gestión eficiente del pastoreo contribuye a la recuperación de los pastos, el secuestro de carbono en los suelos y reduce la deforestación a través de la agrosilvicultura.
  13. Alianzas para alcanzar objetivos. Todo el sector se ha unido bajo la Global Dairy Agenda (GDAA) y ha creado un mapa de ruta para mejorar la sostenibilidad, amparado en el Marco de Sostenibilidad de los Productos Lácteos.