Javier Roza, presidente de FeNIL: “Galicia se encuentra en una situación inmejorable para seguir liderando el sector lácteo español”
- Durante su comparecencia ante la Comisión de estudio sobre el precio de la leche en Galicia, Roza ha destacado algunas condiciones necesarias para que este liderazgo se asiente de forma competitiva y sostenible en la comunidad gallega.
- Producir alimentos lácteos de mayor valor añadido, reducir las barreras burocráticas, fomentar el relevo generacional, hacer atractiva la vida en los pueblos e impulsar la digitalización y competitividad de los operadores son algunas de las medidas propuestas por el presidente de la Federación durante su intervención en el Parlamento gallego.
Madrid, 13 de octubre de 2026. — Javier Roza, presidente de FeNIL (Federación Nacional de Industrias Lácteas), ha comparecido ante la Comisión de estudio sobre el precio de la leche en el Parlamento gallego para trasladar un mensaje de unidad y optimismo: todos los actores de la cadena, incluida la industria láctea, quieren que Galicia siga siendo referente en el sector lácteo.
Hoy en día, España tiene una gran oportunidad para aumentar su producción de lácteos, especialmente en Galicia. La comunidad gallega produce aproximadamente el 43 % de la leche nacional, y las previsiones para 2026 sitúan su peso específico en el 43,9 % del total. Además, la producción lechera en Galicia está aumentando a un ritmo medio anual estimado del +2,6 %, contrastando con un conjunto de España donde la producción se mantiene estancada.
Aún así, España tiene un déficit del 30% de los productos lácteos que consume, que provienen de la importación, sobre todo de queso. Si el consumo sigue creciendo, como se espera, el déficit podría llegar al 50% en el año 2035. Pero esto es una gran oportunidad para el sector ganadero e industrial ya que la demanda existe y las necesidades adicionales anuales de leche serán de 300 millones anuales, en torno a 140 millones de euros.
Cómo se forma el precio de la leche
En relación con la formación del precio, el presidente de FeNIL ha detallado las particularidades que hacen tan complejo al mercado lácteo. Por un lado, la leche es un producto muy perecedero, por lo que cualquier exceso de oferta provoca fuertes caídas de precio (como ha pasado en la UE desde septiembre de 2025), ya que hay que darle salida inmediata a opciones de muy bajo valor. Por otro lado, la producción en las granjas es rígida a corto y medio plazo y no se puede adaptar de un día para otro; esto hace que, si la demanda aumenta de golpe, los precios se disparen muy rápidamente. A esta dinámica se suma que los precios locales también están influenciados por la evolución internacional de los componentes lácteos que sí se pueden almacenar, como la mantequilla o la leche desnatada en polvo. Todo este conjunto de factores puede generar una alta volatilidad de precios y de rentabilidad, que sufren tanto productores primarios como industria.
Este fenómeno, que se ha intensificado en los últimos años, es muy perjudicial para toda la cadena, ya que puede provocar pérdidas repentinas y frena las inversiones al impedir planificar el futuro con estabilidad.
Desafíos estructurales del sector lácteo
Sin embargo, el desafío estructural del sector ganadero es mucho más profundo que el mero precio de la leche -de hecho, como dato positivo, actualmente los precios de España superan a la media europea en 3€/100kg-. Actualmente, Galicia sufre una caída en el número de ganaderos de vaca similar a la que afecta al conjunto de España y a otros países europeos de nuestro entorno, como Francia, donde la tendencia muestra una pérdida de explotaciones en torno al 33 %. El envejecimiento del sector es notable, ya que en la mitad de las granjas sus titulares tienen más de 55 años. Por este motivo, resulta vital conseguir que los jóvenes quieran quedarse en las zonas rurales, facilitando la transmisión de los activos de quienes se jubilan.
Para maximizar este potencial, Galicia debe evolucionar su modelo de producción. Hoy en día, el principal destino de la leche en la comunidad parece orientarse hacia productos con mayor intensidad competitiva y menor valor añadido, como es la leche líquida, en comparación con el conjunto de España. Ante esta situación, FeNIL destaca el gran crecimiento del consumo de productos lácteos de mayor valor añadido y la oportunidad de reorientar las estrategias empresariales hacia dichos segmentos, solicitando el apoyo de las administraciones al fomento de la innovación, la inversión en automatización para impulsar la competitividad, asegurar la mano de obra, ampliar la base territorial y simplificar los trámites burocráticos. Asimismo, se debe establecer un marco estratégico para asegurar el relevo generacional que facilite la transición entre cedente y sucesor.
Hoy día, todas las granjas de leche son necesarias, pero desde FeNIL se advierte de la anomalía de ser el único país de la UE con límites en el número de animales por granja, lo cual penaliza nuestra competitividad respecto a otros países. Los límites deberían ser más bien la garantía del bienestar animal y el respeto medioambiental.
Estas propuestas requieren consolidar relaciones estables entre sector primario e industria basadas en la confianza, que es mejorable, y reflexionar sobre las mejoras de los modelos que remuneren adecuadamente a toda la cadena productiva sin perder competitividad, por ejemplo, promoviendo el conocimiento y adhesión voluntaria a modelos de contratación de mayor duración y con precios indexados entre productores y primeros compradores, que ya existen, pero se aplican muy poco.
Aun siendo muy importante, la rentabilidad sola no basta. Hay que mejorar el atractivo del sector rural, optimizar las condiciones de vida de la profesión, resolver el problema de la escasez de mano de obra, incluyendo la implementación de incentivos fiscales. El objetivo último es proteger el conjunto de este sector básico, priorizando la garantía de abastecimiento de alimentos tan esenciales y arraigados al medio rural como los lácteos.
Desde la industria se advierte una realidad ineludible: si Galicia desaparece del mapa lácteo, España va detrás. Conseguir la soberanía alimentaria en el conjunto de España depende sin ninguna duda de que Galicia tenga un sector lácteo potente, tanto a nivel ganadero como industrial.
La esencialidad de los alimentos lácteos
El sector lácteo en España representa un pilar socioeconómico y nutricional de primer orden, abarcando una cifra de negocios de 15.000 millones de euros —un 10% de toda la industria alimentaria— y generando 33.000 empleos directos a través de 1.650 empresas, con un fuerte arraigo rural (el 55% se ubica en municipios de menos de 5.000 habitantes). Esta industria destaca además por su dinamismo innovador, concentrando el 13% de la innovación del sector alimentario.
Se trata de alimentos esenciales en la dieta nacional, constituyendo el 10% de la cesta de la compra y estando presentes en el 100% de los hogares españoles, que los adquieren una media de 76 veces al año y los consumen 10 veces por semana.
